El Testimonio de Nabuconodosor
Introducción:
Por los años 600 antes de Cristo existió en la tierra y para ser más exactos en el poderoso imperio de Babilonia, un soberano Rey que llevó a la grandeza a los caldeos.
Dios le concedió el poder de conquistar reinos, entre ellos el reino de Judá y destruyó el lujoso templo de Salomón. El Eterno estuvo interesado en que Nabucodonosor conociera algunos misterios del futuro, la primera vez que Dios trató con él fue cuando le reveló el sueño de la gran estatua (Pida nuestro folleto “Los Reinos del Mundo”)
Pero este hombre como cualquier rey de aquel entonces confiaba en las supercherías diabólicas “Hizo llamar el rey a magos, astrólogos, encantadores, y caldeos, para que le explicasen sus sueños. Vinieron, pues, y se presentaron delante del rey” Daniel 2:1-2
Los astrólogos y adivinos ocupaban y ocupan puestos estratégicos en la sociedad, estaban en el palacio de Babilonia eran los concejales del hombre más poderoso sobre la tierra, y hoy están en los noticieros más importantes del mundo, en Primer Impacto, CNN... en fin los males de hogaño son los mismos de antaño.
Pero Dios levantó un ministerio al mando de un hombre llamado Daniel y este vidente algunas veces fue invitado por Nabucodonosor para que le revelara los misterios, pues astrólogos y adivinos no pueden interpretar los mensajes de Dios “Y Daniel respondió delante del rey, diciendo: el misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos, ni adivinos lo pueden revelar al rey. Pero hay un Dios en los cielos que revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los postreros días...”Daniel 2:27-28.
La Carta de Nabucodonosor
A Todos los Pueblos
De la Tierra
La porción del libro del profeta Daniel que corresponde a su capítulo 4, es un documento enviado por el soberano de Babilonia a los pueblos, gobernantes y poderosos del mundo, el mensaje comienza así: “Nabucodonosor rey, a todos los pueblos, naciones y lenguas que moran en toda la tierra: paz os sea multiplicada. Conviene que yo declare las señales y milagros que el Dios altísimo ha hecho conmigo” Daniel 4:1-2. después que el rey pasó esta tremenda experiencia, se la cuenta al mundo en este capítulo para que los hijos de los hombres entendamos lo que Dios puede hacer con los mortales “Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al Rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y Él puede humillar a los que andan con soberbia” Daniel 4:37.
De manera que en este testimonio El rey cuenta algo de sumo interés para todos nosotros los mortales; amable lector, yo le invito que antes de seguir leyendo este folleto lea cuidadosamente todo el capítulo 4 de Daniel y una vez leído siga estudiando la experiencia de Nabucodonosor.
Ahora que usted ya leyó el capítulo 4 tiene un concepto general de lo que a este hombre le aconteció; empieza diciendo en los versos 4 al 7 que lo primero que hizo fue llamar a magos y astrólogos y aunque estos antes no habían podido desentrañar sus misteriosos sueños aún así él estaba tan apegado a su superstición que no le fue fácil liberarse de ellas, por eso vemos que los mandó a traer para que le aclararan el misterio y nuevamente quedaron avergonzados; Y después como era su costumbre mandó a llamar el profeta de Dios, y Daniel aunque sabía que lo usaba como último recurso no se rehusó nunca en comunicarle el mensaje que tenía de Dios.
Y de los versos 10 al 18 podemos leer que el rey se encontraba asustado cuando le contó el sueño al profeta, diciéndole que había soñado con un árbol muy grande, y que este crecía y se hacía fuerte y su copa llegaba al cielo, y que se le alcanzaba a ver de todos los confines de la tierra, tenía follaje hermoso y frutos en abundancia, y había alimento para todos, y después vió y oyó a un ser celestial que ordenó ¡Cortad el árbol, cortad sus ramas! Quitad el follaje, dispersad su fruto, más la cepa de sus raíces dejaréis en la tierra con atadura de hierro y de bronce, entre la hierba del campo y sea mojado con el rocío del cielo, y también dice que oyó que el corazón de hombre sea cambiado por corazón de bestia y pasen sobre él siete tiempos y en el verso 19 leemos textualmente “Daniel quedó atónito, casi una hora y sus pensamientos lo turbaron” lo que los magos no pudieron descifrar, el profeta lo interpretó en el espacio de una hora. Daniel quedó asustado porque entendió que ese sueño presagiaba el acabose de la gloria y soberbia de Nabucodonosor “El árbol que viste que crecía y se hacía fuerte, eres tú mismo... pues creció tu grandeza y tu dominio hasta los fines de la tierra” Daniel 4:20-22
¿Cómo entendió Daniel que ese inmenso árbol estaba representando al hombre fuerte de Babilonia, con toda su gloria y esplendor? Recuerde, estuvo por casi una hora meditando, Daniel como todos los profetas de Dios conocía el idioma que el Eterno usa en la profecía y árbol en el sentido simbólico y profético es igual a Hombre “Será como árbol plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo...” Salmo 1:3. Y si se trataba del árbol más grande y frondoso en la tierra entonces el sueño señalaba al hombre más grande e importante del mundo en aquel momento y ese no era otro más que Nabucodonosor, él era el simbólico árbol que sería cortado, le quitarían el poder y se lo hizo saber el profeta “Te echarán de entre los hombres, y con las bestias del campo será tu morada y con hierba del campo te apacentarán como a los bueyes... Y siete tiempos pasarán sobre ti, hasta que conozcas que el Altísimo tiene dominio en el reino de los hombres, y que lo da a quien Él quiere. Y en cuanto a la orden de dejar en la tierra la cepa de las raíces del mismo árbol significa que tu reino te quedará firme luego que reconozcas que el cielo gobierna.” Daniel 4:25-26
Pero el soberano de Babilonia estaba tan leudado de soberbia y vanagloria que no le creyó al profeta, aunque Daniel le dijo “Toma mi consejo haz misericordia con los oprimidos eso puede ser una prolongación de tu tranquilidad” Daniel 4:27.
Un año le dio Dios de prórroga para que se arrepintiera pero Nabucodonosor no lo hizo, antes bien desafió el último mensaje que Dios le enviaba. “Al cabo de doce meses, paseándose en el palacio real de Babilonia habló el rey y dijo: ¿No es esta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad? Aún estaba la palabra en la boca del rey cuando vino una voz del cielo: a ti te dicen, rey Nabucodonosor: el reino ha sido quitado de ti” Daniel 4:29-31. Al decir en su fuero interno ¿No es esta la Babilonia que yo edifiqué con la fuerza de mi poder? Seguramente pasó por su memoria el recuerdo de las batallas que había ganado, de las decisiones que había tomado ¿Quién lo iba a echar del gobierno? ¿Cómo es que dice este oscuro profeta que me echarán entre las bestias? “Aún estaba la palabra en la boca del rey cuando vino una voz del cielo: a ti se te dice Nabucodonosor: el reino ha sido quitado de ti; y de entre los hombres te arrojarán y con las bestias del campo será tu habitación... en la misma hora se cumplió la palabra sobre Nabucodonosor, y fue echado de entre los hombres; y comía hierba como los bueyes...” Daniel 4:32-33. ¡Qué experiencia tan dura! ¡Dios le cambió la mente de hombre! Aquella mente brillante de gran gobernante se le apagó por siete años, se la cambiaron por instintos de animal, no se creía hombre sino bestia; Dios hizo esa extraña operación en el soberbio rey y lo puso a comer hierba por siete años; es que: “El hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente será quebrantado, y no habrá para él medicina” Proverbios 29:1
Eso le sucedió al rey de Babilonia después de haberlo reprendido, él endureció su cerviz y le cayó la reprensión. Dios lo enfermó de zoantropía “Especie de monomanía en el cual el enfermo se cree convertido en un animal” así definen los hombres de ciencia a esta enfermedad; por siete años lo dejó loco trastornado de su propio juicio, y lo tremendo del caso es que el mismo Nabucodonosor cuenta su propia historia, después del tiempo señalado “En el mismo tiempo mi razón me fue devuelta y la majestad de mi reino, mi dignidad y mi grandeza volvieron a mí, y mis gobernadores y mis consejeros me buscaron y fui restablecido en mi reino, y mayor grandeza me fue añadida. Ahora yo Nabucodonosor alabo, engrandezco y glorifico al rey del cielo, porque todas sus obras son verdaderas, y sus caminos justos; y Él puede humillar a los que andan con soberbia” Daniel 4:36-37.
La primera lección que aprendemos de todo esto es: Dios humilla a los soberbios, a los altaneros, que debido al poder que han adquirido talvez por los conocimientos intelectuales o por el engaño de las riquezas “Dios puede humillar a los que andan con Soberbia” si habrá pecado que Dios abomine en el hombre es la soberbia. El rey David comprendió que para alcanzar el favor y la misericordia de Dios hay que humillarse ante Él “Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú oh Dios” Salmo 51:17.
Ahora Miremos Todo Este Acontecimiento Desde la
Óptica Profética
Nabucodonosor fue un rey a quien Dios eligió para que desempeñara funciones tan grandes aun dentro del acontecer profético, en el capítulo 2 del libro de Daniel se lee que este hombre tuvo un sueño raro y que se le olvidó, desesperadamente mandó a llamar magos y astrólogos para que le recordaran el sueño y se lo interpretaran pero no pudieron y lleno de cólera por la ineptitud de aquellos adivinos ordenó que mataran a todos los sabios y se acordaron de Daniel y sus compañeros para matarlos pero Dios le reveló el sueño al profeta; el rey había soñado con una estatua grande y majestuosa la cabeza era de oro fino, los pechos de plata, el estomago de bronce, las piernas de hierro, los pies de hierro y barro cocido y una piedra fue lanzada y golpeó la estatua en los pies y la demolió (lea el capítulo 2 de Daniel) en esta profecía está presentado los poderes políticos del mundo que tendrían que ver con los cumplimientos proféticos y el rey Nabucodonosor representa la cabeza de oro de la estatua “tú, oh rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad... tú eres aquella cabeza de oro” Daniel 2:37-38. Representaba la parte pensante de los poderes del mundo, en efecto la sociedad del hombre ha ido creciendo en todas las áreas de la vida y ahora con su intelecto bien desarrollado se alejaron del eterno como Dios mismo lo dice “... crié hijos, y los engrandecí, y ellos se rebelaron contra mí” Isaías 1:2. El hombre está engrandecido, tiene tantas cosas en su cabeza y no le queda tiempo de pensar en Dios, los artífices de la sociedad humana están vislumbrados admirando a su Babilonia que han edificado, pero Dios trastornará la ciencia de los hombres, los bajará de ese poder del que tanto hacen alarde, a esta sociedad le pasará lo mismo que le aconteció a su representativa cabeza; Dios los enloquecerá “pues está escrito: destruiré la sabiduría de los sabios, y desecharé el entendimiento de los entendidos ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?” 1 de Corintios 1:19-20.
La ciencia humana será trastornada, Dios humillará a este soberbio mundo como humilló en el pasado a la cabeza profética de esta sociedad (Nabucodonosor) este mundo por muy soberbio y adelantado que se vea; se oprime un botón y se navega por todo el planeta, se toca otra perilla y el hombre va y viene de la luna y más allá, pero aún con toda esa grandeza se le avecina una quiebra económica y comercial sin precedentes “y los reyes de la tierra que han fornicado con ella (Babilonia) y han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella... y los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías” Apoca. 18:9-11 los grandes banqueros y poderosos empresarios del mundo que oprimieron al pobre como Nabucodonosor y se hicieron millonarios con el sudor de los jornaleros los pondrán a comer zacate como dice la profecía porque nadie comprará más sus mercaderías; el codiciado dinero guardado en las bóvedas de los bancos que le ha dado tanto poder a los que son la cabeza de oro de la sociedad, ese dinero perderá su valor “¡Vamos ahora, ricos! Llorad y aullad por las miserias que os vendrán. Vuestras riquezas están podridas, y vuestras ropas están comidas de polillas. Vuestro oro y plata están enmohecidos; y su moho testificará contra vosotros, y devorará del todo vuestras carnes como fuego. Habéis acumulado tesoros para los días postreros. He aquí, clama el jornal de los obreros que han cosechado vuestras tierras, el cual por engaño no le ha sido pagado por vosotros; y los clamores de los que habían segado han entrado en los oídos del Señor de los Ejércitos” Santiago 5:1-4.
Siete plagas postreras sacudirán los cimientos de la sociedad humana y humillarán al hombre con los desastres sin paralelo que en ese momento acontecerán hasta poner de rodillas al gran Nabucodonosor “Ni su oro, ni su plata, podrán librarlos en el día de la ira del Señor” Sofonías 1:18
Las siete plagas postreras están anunciadas en el libro de Apocalipsis capítulo 16 si usted tiene valor de conocer como se caerá a pedazos la gran Babilonia de hoy pida inmediatamente nuestro folleto titulado Las Siete Plagas y nosotros gustosamente se lo estaremos entregando, este servicio es gratuito, otros ya pagaron por usted.
Ministerio de Publicaciones
Iglesia "Esperanza de Israel"
Last Updated (Friday, 06 November 2009 22:34)



