Vuestra Vocacion y Eleccion
PROLOGO:
Cuan importante es poner en práctica esta lección la cual le servirá para que usted logre mantener su ministerio como dijo Pablo “con limpia conciencia”. El apóstol Pedro es quien en esta oportunidad nos aconseja mediante la inspiración divina “Por lo cual, hermanos, tanto más procurad hacer firme vuestra vocación y elección; Porque haciendo estas cosas no caeréis jamás” 2 de Pedro 1:10.
¿Cómo podemos definir la palabra vocación?
Gramaticalmente Vocación significa llamamiento, inclinación a un estado, profesión o carrera, en este caso que estamos tratando asuntos puramente teológicos se definirá esta vocación como un llamamiento divino; pero debe saber que dentro de lo divino hay distintos grados de llamamientos y hay un llamamiento supremo “ Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” Filipenses 3:14. Usted primeramente fue llamado para entrar al reino de Dios, llamado para ser santo y a medida fue entrando a este camino, Dios le ha ido llamando para servir en sus cosas santas, si usted se siente bien en servir al Señor y lo hace con abnegación, con deseo de hacer las cosas es a eso que la palabra le llama Vocación o Llamamiento.
Dios tiene un gran trabajo que hacer en esta tierra y lo hará mediante los hombres como dijo el poeta “Él es el pescador de otros mares, él vino a la orilla y mirando a nuestros ojos sonriente dijo nuestro nombre” la labor es grande y para esto nos ha llamado y seguirá llamando a otros. Efesio 4: 1 al 16. Nosotros somos sus contratados para ayudar a edificar el cuerpo de Cristo.
No se puede forzar a una persona que se comprometa al servicio de Dios, si él no tiene el llamamiento fracasará en esta carrera, en la historia del evangelio hay tantos llamamientos, recordemos uno de ellos “Había entonces en la Iglesia que estaba en Antioquia, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Níger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había creado junto con Herodes el tetrarca y Saulo ministrando estos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra que los he llamado” Hechos 13:1 al 3
Después de ver su accionar en la obra de Dios el consejo de ministros ha visto que en usted hay esa vocación solo resta que la haga firme, es decir la perfeccione, adorne su vocación con todas las virtudes teologales que hemos estudiado en lecciones anteriores, este llamamiento celestial nos conduce a una profesión como cualquier otra vocación, el gran ejemplo lo tenemos en Cristo y la palabra nos exhorta a que miremos con atención “ Por tanto, hermanos santos participante del llamamiento celestial considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión Cristo Jesús." Hebreos 3:1. Jesús es nuestro decano en esta profesión, el supremo llamamiento de nuestro Señor a sus apóstoles fue para enseñarles la profesión de pescar hombres, Mateo. 4: 18-20.
Y el llamamiento para usted no es diferente la responsabilidad siempre será la misma trabajar por rescatar a los hombres de ese hirviente mar de pasiones.
Pero este llamamiento hay que mantenerlo firme, sin ninguna fluctuación como ya hemos dicho antes, usted no va a ser ordenado diácono solo por figurar con su grado de honra en la Iglesia, hacer esto es un craso error. Usted entrará a formar parte del ministerio que en la Biblia se le llama “ EL MAYORDOMO FIEL” Lucas 12: 41 al 48, el trabajo del ministerio del Señor es el de preparar a tiempo la comida del pueblo de Dios y que cuando ÉL venga nos encuentre en esta función.
¿Cuáles son las cualidades que debemos tener para mantener firme nuestro llamamiento?
El apóstol Pedro nos dice: “Vosotros también, poniendo toda diligencia por esto mismo, añadid a vuestra fe virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia piedad; a la piedad, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor. Porque si estas cosas están en vosotros, y abundan no os dejarán estar ociosos ni sin fruto en cuanto al conocimiento de nuestro Señor Jesucristo.” 2 de Pedro 5: 1 al 8.
Diligencia
Cuidado y actividad en ejecutar una cosa, prontitud, agilidad, prisa.
El siervo de Dios debe ser diligente como el gran escriba, Esdras 7:6; el diligente no presenta problemas sino soluciones a cualquier problemática que aparezca en la Iglesia, él va adelante nunca se muestra perezoso en lo espiritual y el lo material, sepa usted que en el descuido espiritual hay mucho peligro, Mateo 13: 24 y 25.
Un diligente se esfuerza y es valiente hasta alcanzar lo que se propone.
Fe
Es obvio que si usted ya es un aspirante a escalar el grado de Diácono entonces hace algún tiempo le nació la fe y esta ha de estar un tanto desarrollada, pero ahora necesita a esa fe añadirle virtud.
Virtud
Actividad, fuerza, poder de las cosas para producir o causar sus efectos. Poder, facultad o potestad de orar.
En su ministerio usted tiene que demostrar con sus acciones al pueblo que es un diácono que tiene fe y que ejerce el poder de la fe en todas las acciones espirituales y materiales que ejecute. Por fe tiene que ser un hombre triunfador en su ministerio y en cualquier área de la vida, todo lo que emprenda por fe debe prosperar, Salmos 1:3. Eso es añadirle virtud a nuestra fe y como persona que irá adelante en la batalla necesita este escudo para abrirse paso, cuidado que el pueblo valla a mirar en usted un diácono medroso que cualquier circunstancia de adversidad lo obligue a esconderse o alejarse de la lucha, debe de aprender a mantener siempre el escudo de la fe con poder y Él le servirá para apagar los dardos de fuego del maligno, Efesios 6:14 al 20.
Al formar parte de este ente de la Iglesia el enemigo tratará de asediarlo más porque usted estará en la línea de fuego más fuerte, pero mediante el escudo de la fe y ese poder o acción que usted le pondrá a la fe llegará a ser un hombre de buen ánimo, invariablemente estable, estará para llorar con los que lloran y reír con los que ríen. Si se mantiene estable emocionalmente con su espíritu elevado con constancia en la lucha no perdiendo el objetivo esto inspirará confianza en el pueblo y se ganará la credibilidad de la congregación, entonces usted se podrá convertir en un líder para dirigir el pueblo de Dios, 2 de Timoteo 2:1 –13.
Conocimiento
Acción y efecto de conocer. Entendimiento, inteligencia, razón natural.
Este concepto nos conduce a estar conscientes que tenemos que inquirir profundamente en las materias de la ciencia, un dirigente de la obra del Señor debe ser versado en todo lo que le sea posible, Prov. 4:7.
“Sabiduría ante todo; adquiere sabiduría; y sobre todas tus posesiones adquiere inteligencia” ¿Cómo se adquiere la sabiduría? Este trabajo desde luego no es para perezosos sino para DILIGENTES, tanto la sabiduría humana como la celestial el hombre la puede encontrar dependiendo la diligencia con que la busque, 1 de Pedro 1: 10 y 11.
Tenemos que hacernos muy amigos de los libros, para documentarnos, esta es una de las mejores maneras por las cuales nos llegará el conocimiento; el apóstol Pablo en su carta pastoral a Timoteo le escribió “Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza” 1 de Timoteo 4:13.
Un viejo proverbio dice “El hombre es lo que lee”; un líder del reino de Dios versado en las cosas espirituales y materiales inspira confianza al pueblo, es una persona respetada en la congregación, tienen credibilidad sus opiniones, y mediante sus conocimientos alimenta el rebaño; un buen predicador culturiza a la grey tanto en los conocimientos espirituales como materiales, Eclesiastés 12:9 al 11.
Dominio Propio
Es una persona moderada, dueña de sí mismo, que sabe manejar sus emociones ¿Por qué necesitamos añadirle dominio propio al conocimiento?. Una persona con ciertos conocimientos, sin esta cualidad de dominio propio, con facilidad se vuelve altanera, vanagloriosa, ve a los demás con desdén “El conocimiento envanece pero el amor edifica. Si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada, como debe saberlo” 1 de Corintios 8:1 y 2.
Un diácono con fe, con virtud, más conocimiento, pero sino tiene el dominio propio, seguramente se llenará de vanagloria, se burlará de los que no tiene conocimiento, esa ciencia se le volverá insensatez y como dijo él filósofo “La luz se le hizo tiniebla” cuando un hombre de Dios no tiene dominio propio, no puede guardar el equilibrio cuando de repente lo ensalzan por alguna buena predicación o por alguna buena exégesis que ha demostrado de la Biblia, se vuelve impositivo y discutidor, esa sabiduría se convierte en sabiduría diabólica, Santiago 3:13 al 18.
Dios no juzga como pecado la ignorancia, antes bien las disculpa, 1 de Corintios 14:38 “Mas el que ignora, ignore”: Pero claro Él no quiere que vivamos en ignorancia, y por eso nos exige a los dirigentes de su rebaño a ponernos al día en el conocimiento y no nos valla a caer la sentencia que esta escrita, “Sus atalayas son ciegos, todos ellos ignorantes; Todos ellos perros mudos, no pueden ladrar, soñolientos, echados, aman el dormir; y esos perros comelones son insaciables; y los pastores mismos no saben entender; todos ellos siguen sus propios caminos, cada uno busca su propio provecho, cada uno por su lado” Isaías 56: 10 y 11.
Pero tengamos cuidado con el conocimiento, hay que agregarle la cualidad de dominio propio, para no envanecernos y no convertirnos en sabios en nuestra propia opinión, es maravillosamente bonito e impresionante observar a un hombre que halla adquirido conocimientos humanos y espirituales y que a la vez es humilde, pero que chocante es cuando se ve lo contrario. Por eso Dios no escogió a muchos sabios del mundo porque eso se vuelve como mala levadura que infla al hombre, 1 de Corintios 1: 25 al 31.
Uno de los pocos hombres que Dios llamó con alto desarrollo intelectual fue a Pablo, pero por la naturaleza humana este siempre estuvo proclive a envanecerse, pero para que no cayera en ese error Dios le tuvo que poner algo para controlarlo, 2 de Corintios 12:1 al 10.
Paciencia o Constancia
Esta palabra de paciencia al revisar el marco contextual de lo que Pedro esta escribiendo nos indica un sinónimo de constancia, perseverancia; un líder del pueblo del Señor debe de tener en su corazón esta cualidad. SER CONSTANTE, esta es la recomendación del Espíritu Santo “ Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano" 1 de Corintio 15: 58.
Usted como futuro diácono la grey debe verlo siempre ejerciendo esa constante voluntad y deseo en el crecimiento de la obra santa, habrá cosa triste en la obra de Dios es tener compañeros inconstantes, que no se sabe cuando están de buen ánimo para hacer el trabajo en la obra del Señor “Los diáconos a sí mismos deben ser honestos, sin doblez”... 1 de Timoteo 3:8. La parte emocional influye grandemente en la estabilidad espiritual y material de una persona y dependiendo su estabilidad eso transmitirá al pueblo.
Piedad:
Respeto por las cosas santas; tratar las cosas del Señor con las manos puras, y no con las puras manos, esto implica no hacer nada en la obra por vanagloria o por contienda “Nada hagáis por contienda o por vanagloria; Antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él” 1 de Timoteo 2:3.
Conviene que los estudiantes expongan algunos ejemplos en la clase demostrando como considerar superior al compañero.
Debemos vivir la vida como una persona que profesa la piedad, este respeto a las cosas santas no nos permitirá quebrantar los limites que nos han trazado en nuestro ministerio, no seremos diáconos u obispos absolutos, antes bien por respeto a las cosas santas seremos subordinados a los demás, cuando cometamos algún error administrativo contra alguien o cualquier clase de error estaremos prontos a pedir disculpas; cuidado con traspasar los limites que nos han concedido en la autoridad delegada, un ejemplo de respeto a las cosas santas lo tenemos en el patriarca Abraham; aunque era el amigo de Dios y el Todo Poderoso trató con él en forma bien personalizada, auque tenia autoridad delegada más sin embargo nos da el gran ejemplo de entregar los diezmos al sacerdote de turno, Génesis 14:17 al 20. no era competencia de él invertir los diezmos materiales en lo que Abraham estimara conveniente; Cuando irrespetamos las cosa santas porque nos creemos con cierta autoridad delegada que nos ha otorgado Dios a través de su ministerio nos creemos con la libertad de hacer uso de los diezmos conforme a nuestro razonamiento y no se lo entregamos al sacerdote de turno que Dios ha puesto, aquello es un irrespeto a las cosas santas, su diezmo deja de ser diezmo porque usted mismo lo esta irrespetando. Busquemos otros ejemplos de irrespeto a las cosas santas o falta de piedad.
Afecto fraternal
Es el cariño entre hermanos, los dirigentes de la Iglesia debemos manifestar amor fraternal a la organización del Señor debemos cultivar la confraternidad “Este es mi mandamiento: Que os améis unos a otros, como yo os he amado” Juan 15:12. los diáconos y obispos deben cultivar el cariño fraterno, visitándose, compartiendo las alegrías y tristezas. Y a demás del afecto fraternal viene otro amor al que Pedro define como caridad el cual se trata de ese amor que traspasa todo entendimiento, Efesios 3:17 al 19 este altísimo nivel de amor no se le puede exigir a un miembro de la congregación esto implica sacrificio, lealtad, compromiso, todos podrán abandonar a Iglesia, pero el amor que traspasa todo conocimiento que esta en el diácono o en el obispo le obligará a luchar por Ella aunque todos la hallan abandonado, desde luego que esto solo está entre aquellos que han alcanzado madurez, Efesios 3: 17 al 19; este amor es mas que entregar nuestra vida 1 de Corintios 13, este es el Dios mismo PERSONALIZADO en su ministerio, Romanos 8: 35 al 39
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Iglesia "Esperanza de Israel"
Last Updated (Friday, 06 November 2009 22:28)



