Pescadores de Hombres
Nuestro Maestro cuando empezó su trabajo como predicador del evangelio buscó personas relacionadas con esta profesión de pescar, recuerde que Él llegó a Capernaum ciudad marítima que se encontraba en la rivera del mar o lago de Galilea, “Y les dijo: Venid en pos de mí, y haré que seáis pescadores de hombres” Marcos 1:17. Él trató con gente que conocía el trabajo de pescar y esos conocimientos seguramente tenían que aplicarlos en la pesca de hombres; así que analizaremos esto desde los puntos de vista material y espiritual:
Ø Todo pescador lo primero que tiene que aprender es a nadar, a manejar el agua a capear las tremendas tormentas que se levantan en el mar “Aconteció un día, que entró en una barca con sus discípulos y les dijo: pasemos al otro lado del lago. Y partieron. Pero mientras navegaban, el se durmió. Se desencadenó una tempestad de viento en el lago; y se anegaban y peligraban. Y vinieron a Él y le despertaron, diciendo: ¡Maestro, Maestro, que perecemos! Despertando Él, reprendió al viento y las olas; y cesaron, y se hizo bonanza. Y les dijo: ¿Dónde está vuestra fe? Y atemorizados, se maravillaban, y se decían unos a otros: ¿Quién es este que aún los vientos y a las aguas manda, y le obedecen?” Luc. 8:22-25. El Maestro permitió este incidente para que le sirviera de experiencia a aquellos pescadores, les estaba enseñando que todavía les vendrían borrascas mucho más peligrosas que la que estaban pasando.
En el sentido espiritual la barca en que van los pescadores de hombres es la Iglesia en los Proverbios se compara la Iglesia como una barca “Mujer virtuosa, ¿Quién la hallará?... es como nave de mercader; trae su pan de lejos” Proverbios 31: 10-14. La Iglesia del Señor está comparada como una pequeña barca surcando los mares rescatando a náufragos y transportando pan para el hambriento, y nosotros vamos cruzando el hirviente mar de pecado, de pasiones, y de problemas “Porque los impíos son como la mar en tempestad que no puede estarse quieta, sus aguas arrojan cieno y lodo” Isaías 57:20. Tenemos que acostumbrarnos a estos inquietos movimientos provocado por los colazos que el demonio da en el mar y esto hace que la barquilla se conmueva “He allí el grande y ancho mar en donde se mueven seres innumerables, seres pequeños y grandes. Allí andan las naves; allí está leviatán que hiciste para jugase en el” Salmo 104:24-26. El demonio seguramente de tiempo en tiempo nos levantará oscuras borrascas que de repente no miraremos la luz del sol, nos parecerá todo oscuro para que nos atemoricemos y no sigamos en la pesca; recordemos la experiencia que vivió Pablo cuando iba a predicar a Roma, Hechos 27, momentos como estos tendremos que pasar en nuestra vida espiritual y en nuestra Iglesia también, el demonio nos levantará tormentas como para que nosotros desistamos de nuestro trabajo, nos amedrentemos, y ya no tengamos ánimo para lanzar la red o el anzuelo y pescar almas para el Señor. Pero debemos acostumbrarnos al vaivén de las olas del mundo y el rugir de las tormentas, si estamos en la barca del evangelio estaremos seguros y desde allí lanzaremos nuestras redes, solo que debemos tener cuidado de provocar un naufragio espiritual “Manteniendo la fe y buena conciencia desechando la cual naufragaron en cuanto a la fe algunos” 1 de Timoteo 1:19.
Ø Un buen pescado remienda su red. La red es el instrumento principal para los pescadores, y debido al trabajo se rompen y cuando este no la revisa llega un tiempo que no pesca nada porque los peces se le salen “Pasando de allí, vio a otros dos hermanos Jacobo hijo de Zebedeo y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre que remendaban sus redes; y los llamó” Mateo 4:21. ¿Qué será en lo espiritual remendar las redes?
a) Remendar la red es capacitarse más y más en la palabra y en el aprender a exponer la palabra.
b) Auto analizarse para ver si su red está siempre formada con cuerdas de amor. Oseas 11:4.
Ø A veces no pescamos con red sino con azuelo “Sacarán a todos con anzuelo, los recogerá con su red” Habacuc 1:15 ¿Cuál es la técnica que usa el que pesca con anzuelo? Debe de poner buena carnada para que la muerda y esto también es en lo espiritual, a las personas primero se les debe hablar de lo que le gusta, nunca de primas a primeras hay que llevarles la contraria; hasta que halla mordido el anzuelo del evangelio, cuando usted calcule que la persona esta enamorada de la doctrina, entonces debemos de hablarle de la parte dura del evangelio.
Si es religioso tengamos el sutil cuidado de no hablar mal de la Iglesia a la cual asiste, que él no sienta que usted está interesado en sacarlos de su organización, que no sospeche que usted quiere imponerle otra idea aunque ese sea el propósito deje que la palabra lo envuelva para que sea Dios y no usted quien lo traiga a la Iglesia “La palabra pues, del Eterno les será mandamiento tras mandamiento, mandato sobre mandato, renglón tras renglón, línea sobre línea, un poquito allí otro poquito allá; hasta que vayan y caigan de espaldas, y sean quebrantados, enlazados y presos” Isaías 28:13
El ejemplo vivo de este trabajo es cada uno de nosotros, teníamos ideologías diferentes a la que ahora tenemos, pero sencillamente empezamos a oír y la misma palabra nos cautivó y hasta que por ultimo quedamos presos en esta verdad, como le escribió Pablo a Filemón “Pablo, prisionero de Jesucristo” Filemón 1:1
Finalmente diremos debemos de trabajar siempre en este ministerio de evangelismo con la mentalidad que estamos pescando almas para Dios y que también no todo lo que pesquemos será bueno para el Reino de Dios Mateo 13:47-50.
Fue un alto privilegió espiritual poderle servir la cátedra del Señor.
Ministerio de Publicaciones
Iglesia "Esperanza de Israel"
Last Updated (Friday, 06 November 2009 21:15)



