El Dilema de Romanos 6
“Porque la paga del pecado es muerte. Pero el Don gratuito de Dios es la vida Eterna en Cristo Jesús, Señor Nuestro” Romanos 6:23
Esta carta fue escrita por el apóstol Pablo, uno de los pocos hombres que mediante la inspiración divina se le abrieron las puertas del conocimiento, agrandándosele la mente para que mirara y entendiera más de lo que normalmente un humano pueda comprender.
Se lee que la paga del pecado es muerte, pero en la práctica el cristianismo convencional enseña que los pecadores al morir irán a arder eternalmente a un lugar que le llaman infierno de fuego. Entonces si todos los pecadores van a pasar ardiendo eternamente en el fuego Pablo hubiera escrito “La Paga del pecado es vida Eterna en el fuego”
Y algunos supuestos teólogos en sus predicaciones sugestivamente preguntan ¿A dónde pasará usted la eternidad, en el cielo o en el infierno de fuego? Amable lector, en ninguno de estos dos lugares el hombre podrá pasar la eternidad porque primero nadie estará ardiendo eternamente en ese fuego, porque la paga del pecado es muerte y no vida eterna en el fuego y a nadie tampoco le han ofrecido el cielo para disfrutar de una vida eterna.
¿Qué es la muerte?, ¿Cómo y cuando entró en la raza humana?, ¿Cree que en algún tiempo la muerte dejará de ser?
Estas y otras preguntas nos proponemos a contestar en este estudio.
Pocos saben que la muerte es un poder, es un imperio creado por el mismo Dios para controlar, para disciplinar a los que se le rebelen. Ese imperio no sabemos cuando y como quedó en poder de Satanás, Jesucristo al venir a la tierra le arrebató ese imperio. En la carta a los Hebreos se nos deja ver entre líneas esta verdad “Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre Él también participó de lo mismo para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es al diablo” Hebreos 2:14 Leyendo con ojos de profeta este verso podemos entender tres cosas, que Jesucristo toma nuestra misma naturaleza y participando de esa debilidad viene a destruir por medio de la muerte, o sea por medio de su sacrificio en la cruz a alguien que tenía el imperio de la muerte, entendemos entonces que la muerte es un imperio y que antes lo manejaba el Diablo. No revela la Biblia cuando y como el demonio quedó con este poder, pero lo que si sabemos es que Jesucristo se lo quitó, y por eso el Cristo resucitado, el Cristo victorioso le dice al anciano Juan en la isla de Patmos “Cuando le vi caí como muerto a sus pies, y Él puso su diestra sobre mi diciéndome: Yo soy el primero y el último, y el que vivo, y estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos amén. Y tengo las llaves de la muerte y del infierno” Apocalipsis 1:18 En otras versiones se lee “Hades” que es un sinónimo de infierno o lugar de los muertos; pero Él afirma que tiene las llaves, esto quiere decir el poder de la muerte y del infierno, pues es el Cristo viviente el primero de la resurrección. Él murió y resucitó, pero de veras murió en el sentido estricto de la palabra, murió por usted y por mí, y esa acción hace efecto en la persona solamente si ella cree, de lo contrario Jesús en vano murió para tal persona.
¡La muerte entró en el hombre cuando este vivía en el Huerto del Edén!
El apóstol Pablo nos revela esta esclarecedora verdad “Porque por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados” Romanos 15:22 – 23
¿Por qué medio entró la muerte al hombre? El mismo Pablo nos dice “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron” Romanos 5:12 Es el pecado el medio por el cual la muerte entró a la humanidad, quiere decir que la muerte ya existía, mientras el hombre no había pecado el imperio de la muerte no lo tenía subyugado, pero media vez el hombre peca quedó esclavizado al imperio de la muerte. “Ya que el aguijón de la muerte es el pecado…” 1 Corintios 15:56
¿Qué es pecado? Es el quebrantamiento de la ley de Dios, esto está escrito en 1era de Juan 3:4 “Todo aquel que comete pecado infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley” Adán quebrantó un precepto que Dios le impuso en el huerto del Edén. Antes de quebrantarlo Adán no era un ser mortal pero tampoco era inmortal, su vida estaba condicionada a la obediencia de los preceptos de Dios, media vez lo quebrantó quedó sujeto a ese imperio, y no solo él sino toda su descendencia. ¿Qué precepto fue el que quebrantó? “Tomó, pues, Dios al hombre y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase, y mandó Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podéis comer, mas del árbol de la ciencia del bien y del mal, no comerás; porque el día que de él comieres ciertamente morirás” Génesis 2:15 – 17
Ahora descubramos a la luz de la palabra de Dios una verdad que ha estado oculta ¿Cómo el hombre habiéndolo Dios formado del polvo de la tierra iba a poder ser eterno si no hubiera pecado? Pues permítame enfatizarle, que el hombre se volvió mortal al pecar. En los planes de Dios estaba hacer al hombre una persona inmortal, pero este no pasó la prueba y el hombre deliberadamente cometió el craso error, pues él sabía como se podía volver eterno y por ello lo echaron del huerto inmediatamente después de haber pecado “Dios el Señor dijo: ahora el hombre es como uno de nosotros, conocedor del bien y del mal. Así evitemos que alcance su mano y tome también del árbol de la vida, y coma y viva para siempre. Y el Señor lo sacó del Jardín del Edén, para que labrase la tierra de donde fue tomado. Después de expulsar al hombre, Dios puso al oriente del Edén querubines y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida” Génesis 3:22 – 24
El hombre pecó deliberadamente, come del árbol de la ciencia del bien y del mal sabiendo que después podía comer del árbol de la vida y reparar el error. ¡Pero Dios no puede ser burlado! Hasta el día de hoy el hombre es un ser mortal.
Ahora hagamos una pausa y meditemos en la siguiente pregunta ¿Si Jesucristo vino al mundo y derramó su sangre para perdonar nuestros pecados como dice Pablo “Palabra fiel y digna de ser recibida de todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero” 1 Timoteo 1:15? ¿Por qué si todos los que hemos creído en Cristo y ya hemos sido lavados de nuestros pecados seguimos siendo seres mortales? ¿Qué pecado es el que tenemos que pagar con esta muerte? Pues Pablo escribió “¡Miserable de mi! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?” Romanos 7:24 La sangre de Cristo no nos libra de este cuerpo de muerte, tenemos que envejecernos, enfermarnos y morirnos, con esta muerte pagamos el pecado de Adán, pues está escrito “Que en Adán todos mueren” 1 Corintios 15:22 ¿De que muerte es la que Jesucristo nos vino a librar? ¡De la segunda muerte! El decreto está dado para todos los hijos de Adán “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” Hebreos 9:27 Jesucristo es nuestro abogado para ese juicio final pero hoy tenemos que aceptar sus buenos oficios para no pasar por la segunda muerte “Bienaventurado y Santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre estos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años” Apocalipsis 20:6 Los que resuciten en la primera resurrección se levantarán con un cuerpo de gloria e inmortal, y la segunda muerte no se enseñoreará sobre ellos, es justamente de esta muerte que Jesucristo nos salva. Pero hay una cantidad de Hijos de Adán que tendrán la bendición de no sufrir la muerte de este cuerpo y son los cristianos fieles que estén vivos en el momento que el Cristo venga, a ellos no les alcanzará la sentencia de que en Adán todos mueren. El apóstol Pablo mediante la revelación divina nos lo dice: “He aquí, os digo un misterio: No todos dormiremos (moriremos); pero todos seremos transformados, en un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque será tocada la trompeta y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados” 1 Corintios 15:51 – 52 Bienaventurados los cristianos fieles que se encuentren vivos al momento de venir Jesús, siendo de carne y de sangre como hijos de Adán tendrán la bendición de no sufrir la primera muerte, sino que en un instante serán transformados en un cuerpo inmortal, cosa que a Adán y a su descendencia le hubieran dado si no hubiese pecado.
En el huerto del Edén Adán no sabía que era morir, pues a nadie había visto en esa situación. Fue el Dios mismo quien le dijo en que condición quedaba una persona al pasar por la muerte “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres y al polvo volverás” Génesis 3:19 Morir es dejar de ser, es transformarse en la tierra de donde fuimos tomados, esa es la gran disciplina por haber pecado, la muerte humilla al hombre y lo reduce a tierra, se acaban sus pensamientos, terminan sus planes “Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen mas paga; porque su memoria es puesta en olvido. También su amor y su odio, y su envidia fenecieron ya; y nunca mas tendrán parte en todo lo que se hace debajo del sol” Eclesiastés 9:5 – 6,
“Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados. Unos para vida Eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua” Daniel 12:2 Hasta que el Señor no llame al hombre a Juicio, este seguirá en la inconciencia, de esa manera ha pagado el pecado de Adán.
Ahora miremos ¿Qué es la segunda Muerte? Esta no es la paga del pecado de Adán, sino la paga de nuestros propios pecados, de nuestras propias y deliberadas rebeliones “Y vi los muertos grandes y pequeños, de pie ante Dios; y los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras, y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. Y la muerte y el hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego” Apocalipsis 20: 15 ¿Entendió que es la muerte segunda?
Al anciano Juan le están revelando que la muerte segunda es el Lago de Fuego, con suma atención lea el versículo 14 del capítulo 20 “Y el infierno (o sea el Hades) y la muerte fueron lanzados en el lago de fuego. Esta es la muerte segunda” El imperio de la muerte y el infierno, que es el lugar donde han estado guardados lo muertos, serán lanzados a ese lago de fuego que es la Muerte Segunda. La muerte primera se manifiesta por vejez, enfermedad, accidentes, etc. pero la segunda muerte es el lago de fuego con el cual los hombres pagarán sus propios pecados, pero atención a esto, solamente son los hombres que no quisieron aceptar que la sangre de Cristo pagara sus pecados en la cruz del calvario. La muerte segunda aparecerá después del milenio cuando se opere la segunda resurrección; para ese entonces se habrán agotado todas las instancias del juicio de Dios, y solamente los que no se hallen inscritos en el libro de la vida sufrirán la pena de la segunda muerte. En el lago de fuego destruirán al Diablo, a sus ángeles y al imperio de la muerte, Dios dice en el libro de Oseas que Él destruirá a la muerte “De la mano del sepulcro los redimiré, librarelos de la muerte, ¡OH muerte, yo seré tu muerte; y seré tu destrucción, …” Oseas 13:14 Será la muerte el último enemigo que será destruido, porque después del lago de fuego que descenderá del cielo y consuma todo, entrará la eternidad “Y el último enemigo que será destruido, será la muerte” 1 Corintios 15:26
¿Qué es Lago de Fuego?
Tenemos que entender primeramente que todo el Universo será purificado, se trata de un COSMOCIDIO. Por causas del pecado el Universo mismo se ha ido envejeciendo, y el autor de los Hebreos copia la profecía que dice: “Y: tu, OH Señor, en el principio fundaste la tierra; y los cielos son obras de tus manos: ellos perecerán mas tu eres permanente; todos ellos se envejecerán como una vestidura; y como un vestido los envolverás, y serán mudados; empero tu eres el mismo, y tus años no acabarán” Hebreos 1:10 – 11 Los cielos serán mudados, bien dijo el maestro Jesús en las profecías del Olivar “El cielo y la tierra pasarán, mas mis palabras no pasarán” Mateo 24:35 ¡Aparecerán cielos nuevos y tierra nueva después que se haya dado esta purificación! El apóstol Pedro entendió bien esta revelación y escribió “Mas el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán desechos, y la tierra y las obras que en ellos están serán quemadas. Pues como todas estas cosas han de ser deshechas, ¡Como no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual, los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! 2 Pedro 3:11 – 12 ¿Cuántos elementos conforman la naturaleza? Uranio, Hidrógeno, Oxígeno, Plutonio, Mercurio, etc. Por ello el apóstol Pedro nos habla de una tremenda explosión cósmica y de una fundición de elementos, leamos nuevamente el versículo 12 del capítulo 3 de la segunda carta, “Esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados se fundirán” y agrega el verso 10 “Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo serán deshechos” El apóstol Pedro nos habla de una fundición Universal, y de esa fundición aparecerán “Cielo nuevo y tierra nueva” ¿Qué es fundición en el sentido estricto de la palabra? “Derretir un cuerpo y transformarlo en otro”“Pero nosotros esperamos según su promesa, cielos nuevos y tierra nueva en los cuales mora la justicia” 2 Pedro 3:13 Todo el universo se convertirá en un lago de fuego, y allí la muerte morirá, ya leímos en el libro de Oseas 13:14 “Muerte, yo seré tu muerte”, “…, y los enemigos del Señor como la grasa de los carneros serán consumidos; se disiparán como el humo” Salmo 37:20 El diablo y sus ángeles serán destruidos, la palabra dice: “Para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es al Diablo” Hebreos 2:14
A este fuego se le llama Fuego Eterno, y ha sido preparado no para el hombre sino para el Diablo y sus ángeles, así lo dijo Jesucristo “…Apartaos de mi, malditos, al fuego eterno, preparado para el diablo y sus ángeles” Mateo 25:41 Desafortunadamente muchos hombres en su rebeldía, no aceptando el plan de Dios quedarán consumidos en esta incineración “Porque he aquí, viene el día ardiente como un horno; y todos los soberbios, y todos los que hacen maldad, serán estopa; y aquel día que vendrá, los abrazará, ha dicho el Señor de los ejércitos, el cual no les dejará ni raíz ni rama” Malaquías 4:1 No habrá lugar para los impíos en el cielo nuevo y la tierra nueva, allí solo morará la justicia, las cosas viejas serán pasadas, tal vez sean historia, nadie quedará ardiendo eternamente, “Porque la paga del pecado es muerte” y no vida eterna en el fuego. Lo que queda para los impíos y réprobos dice la palabra que es “una horrenda esperanza de juicio, y hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios” Hebreos 10:27 ¿Qué es devorar? Consumir, destruir, desaparecer, eso es justamente lo que le sucederá a los que no quisieron aceptar el plan de Dios, y no seguir sufriendo eternamente en el fuego. ¿Pero porque se le llama fuego Eterno? ¿Acaso no indica esto que este fuego “eternamente” Arderá? ¡NO! Se le llama fuego eterno porque procede de la Eternidad; es el Dios mismo en llama de fuego que vendrá, “Porque nuestro Dios es fuego consumidor” Hebreos 12:29 El todopoderoso ya dio un ejemplo de fuego eterno cuando incineró a las ciudades de Sodoma y Gomorra con esa clase de fuego, pero estas ciudades no están ardiendo eternamente “Como Sodoma y Gomorra y las ciudades comarcanas, las cuales de la misma manera que ellos habían fornicado, y habían seguido la carne extraña, fueron puestas por ejemplo sufriendo el juicio del fuego eterno” Judas 1:7 De manera que no fue con cualquier fuego que quemaron a los sodomitas, fue con el fuego eterno, y en ese fuego le aplicaron uno de los elementos de la naturaleza “Entonces el Señor hizo llover sobre Sodoma y sobre Gomorra azufre y fuego de parte del Señor desde los cielos” Génesis 19:24 Pero repetimos, aunque la palabra dice que quemaron a Sodoma con fuego eterno estas ciudades no siguen ardiendo, lo que miró Abrahán después del incendio solo fue humo “Y miró hacia Sodoma y Gomorra, y hacia toda la tierra de aquella llanura miró; y he aquí el humo de la tierra que subía de la tierra como el humo de un horno” Génesis 19:28 Así que no torzamos el concepto de las Sagradas Escrituras, el mensaje de Dios en todo su contexto nos señala que el hombre es mortal y que morir es dejar de ser, los impíos eternamente perecerán en la segunda muerte; en los cielos nuevos y en la tierra nueva no habrá lugar para ellos, sencillamente no existirán.
Y la otra parte de Romanos 6:23 dice “Que la dádiva de Dios es Vida Eterna en Cristo Jesús” Dádiva quiere decir regalo. Dios no le quiso dar la vida eterna al hombre en el huerto del Edén, le impidió el camino hacia el árbol de la vida para que este pagara con la primera muerte su rebelión, pero le ofrece la vida eterna mediante la fe en Cristo Jesús, Señor nuestro, no sin antes morir para pagar el pecado de Adán, y en el momento señalado en el tiempo de Dios resucitar, y si es resucitado en la primera resurrección será bienaventurado, porque la segunda muerte o sea el lago de fuego no se enseñoreará de él, ya lo leímos en Apocalipsis 20:6. Será entonces cuando se cumplirá la gran palabra “¿Dónde está, OH muerte tu aguijón? ¿Dónde OH Sepulcro tu victoria?” 1 Corintios 15:55 El hombre transformado en un cuerpo de gloria, habiendo comido de la vida misma, se enseñoreará de la muerte.



